martes, 19 de octubre de 2021

Camaleón. Capitulo 1.

En el verano pasado, tuve la grata sorpresa de encontrarme con alguien que desafortunadamente para mí, era el amor de mi vida, pero casado. Más de diez años mayor que yo, pero con un alma joven, torpe y guapo. 
Me parecía un poco desapercibido el hecho de que para mí sorpresa, yo le gustaba, pero no desde el punto que hubiese querido. 
Sinceramente, me suena un poco aterrador el hecho de que el haya querido tener sexo conmigo teniendo esposa, pero no era lo peor. Lo peor era que yo también quería y después, descubrí que estaba siendo infiel a mi persona. Yo también iba a ser esposa y créanme, no me gustaría pasar por lo mismo. 

Decidí dejar que el tiempo siguiera su curso y no volvimos a hablar. No fue hasta hace unos días en los que decidí tomar la iniciativa de mudarme de ciudad y comenzar una nueva vida. Mi nombre es Valentina Ruiz y esta es mi historia. 
Comencé la preparatoria joven así que me gradué de la secundaria lo más rápido que pude. Entre a la universidad a distancia así que puedo ir y venir de un lado a otro cuando quiera, sin ningún problema. Soy modelo de una agencia pequeña de ropa y trabajo vendiendo artículos usados, pero en buen estado. Las personas me muestran sus productos, si me gustan se los compro, los arreglo y los vendo a un buen precio. 
Vivo sin mis padres, ellos ya se habían hartado de mi presencia en sus vidas así que me dejaron ser una mujer libre e independiente, pero, por si fuera poco, aún esperan que llegue a casa para navidad y año nuevo. Me aman y mucho, pero que me dieron la libertad que por 20 años anhele. 
Actualmente vivo en un pequeño pueblo a las afueras de New York, con una compañera del trabajo y nuestro estilista. Y no, el no es gay. Pero nos quiere como a su hija y su esposa Maggie nos adora. En este momento no está con ella porqué Maggie trabaja en Alemania, así que para que Charles no esté solo, prefirió venir con nosotras. 

—¿Me pasas la mantequilla? —Pregunta Camille. 
—Ten, no olvides que mañana tenemos una sección para el time y no sería bueno llegar tarde. 

Dejé a un lado mi plato luego de haber terminado los pancakes y subí a cepillar mis dientes. Mamá siempre dice que debo asearlos, nunca olvidarlo, los hombres lo notan a distancia. 
Y les aseguro que se preguntan ¿Tienes novio? No, no tengo. Mido 1,65, soy bastante gruesa para ser modelo y por otro lado, odio las redes sociales, ¿Debería de gustarle a alguien? 
Si, así es, pero ese no es el problema. El problema es que debemos de tener una vida pública para saber que clase de persona somos para los demás, por lo que todos los chicos con los que he salido últimamente no confían en mi por no tener un Instagram o al menos WhatsApp pero bueno, ¿A quién le importa? 
A quién quiero engañar, he tenido muchas parejas durante mis 20 años, pero nunca han durado. Quiero obtener una relación estable, pero mi inestabilidad no me ayuda. Madre siempre dice que las personas buenas llegan a nuestra vida sin buscarlas y quizás, por eso es que a mí vida llegan idiotas con cara de niños buenos. 

—¿Me ayudarás está noche con la tarea de inglés? 
—¿debería? —Pregunto mirando fijamente al chico que acababa de aparecer frente a mí fuera del baño. 

Matthew Kenedy. Mi mejor amigo de la universidad y el peor enemigo de Camille. Ambos se gustaban, pero tenían miedo de estar con el otro por su reputación. 

—¿Puedes? Te invitaré al festival de Coachella si lo haces. 
—¿Convencerías a tu tía de dejarme modelar? —Preguntó pasando sobre él para luego entrar a mi habitación. 
Entró detrás de mí cerrando la puerta, hizo un pequeño ruido con los labios y quitó su bolso de su espalda para finalmente tirarse en mi cama. Inhalaba y exhalaba con tantas ganas que me perturbaba. 
Tomé un cuaderno que tenía a mi lado y se lo aventé. Giré esperando que me dijese algo, pero solo me miró esperando que le respondiera. 
—Haré tu tarea con la condición de que le digas a tu tía que me deje modelar en Coachella.
Finjí un puchero, este se levanta de la cama, se acerca a mí y pone su dedo índice en mi labio inferior riendo. 
—No te luce nena, no te luce para nada. Pero está bien, hablaré con ella —Menciona y le sonrió triunfante. 
Una llamada entro en mi teléfono, era Jones, mi ex. Hablaba con él desde hace dos meses y habíamos terminado hacia cinco meses atrás. Nuestra relación mejoro después de haber terminado, pero no significa que quiera volver con él, o quizá sí solo que el aceptarlo es complicado. 
—Buen día —Dice detrás del teléfono. 
—Buenos días~ —Canturré dejándome llevar por el tono tan hermoso de su voz. 
Matthew me miraba con cara de "Que asco, quién habla con su ex a estás alturas". Por eso se odia con Camille. Ella es su ex. 
—¿Irás a la agencia ya? ¿Quieres que pase por ti? Podemos ir a Starbucks y luego te dejo allá —Preguntó de manera rápida, al parecer estaba nervioso. 
Aún después de haber durado mucho tiempo conmigo, noto como sigue con el miedo a pedirme salir con él. 
—Estoy lista, no tardes. Un beso. 
Colgué, no quería somos tan tonta. Él era mi perdición. Y yo como un camaleón para el. A veces estaba ahí, escondida, pero notaba todo lo que hacía sin que me notasé.